Reseña: Batman v Superman: El Origen de la Justicia (sin spoilers)

Si no son aficionados a los cómics, esto es, a comprar, coleccionar y leerlos, ya sea en formato digital o físico, tal vez no sepan que las editoriales están en problemas. Las ventas bajan, el interés decae, el dinero no llega. Esto no es nuevo, sucede cada cierto tiempo. Entonces, las casas manejan las proyecciones económicas y planean eventos enormes dentro de sus títulos, para reactivar el mercado. Uno de esos eventos se llamó The New 52, mismo que está a punto de ser manoseado una vez más, porque no funcionó muy bien que digamos. La idea era cambiar muchos de los orígenes y relaciones entre los personajes de DC Comics, rediseñar los uniformes, eliminar algunas situaciones que no les permitían ponerlos en ciertas aventuras. Y sí, Marvel hizo exactamente lo mismo.

Estas “crisis” son necesarias, hasta cierto punto. Después de todo, Superman comenzó a publicarse en 1933 y Batman en 1939, así que han enfrentado todo. De verdad, todo. Son 80 años de historias y no hay mucho nuevo bajo el sol amarillo. Junto con Wonder Woman, son los pilares de DC Comics y, prácticamente, de toda la “nueva” mitología del superhéroe. Pregúntale a cualquiera, coleccione cómics o no, vea películas del género o no, por los poderes y personalidades de la Trinidad y te los recitarán al dedillo, excepto por las encarnaciones más recientes, posiblemente.

Desde Man of Steel y a partir de múltiples declaraciones y entrevistas, sabemos que Zack Snyder no quiere revisitar ninguno de los mundos en los que viven los héroes de DC Comics, sino que quiere reinventar las historias. Y al inicio de la primera nueva película de Superman, parecía que todo iba bien: una nueva mirada a Krypton, una cierta explicación al origen del uniforme de Superman (que se nutre de numerosos títulos), la soledad que siente el personaje, su necesidad de pertenencia.

Y luego, Superman le rompe el cuello a Zod. Sí, con un arsenal de poderes a la mano, con la capacidad de volar, lo que decide es que va a desnucar al último de su raza. Y… a nadie le gustó eso. Conocedores y legos por igual dijeron: nope, ese no es Superman.

Wes for Publicity

El origen de la Justicia

Cierren los ojos (ok, no de verdad, de manera metafórica) e intenten este ejercicio: las series animadas de Paul Dini y Bruce Timm jamás existieron. Tampoco el Batman de Nolan. Es más, borren de su mente los juegos de la serie Arkham. Porque eso es lo que parece pedir Zack Snyder.

Lo que ya saben a partir de los trailers es un hecho: han pasado dos años desde la destrucción de Metrópolis. Bruce Wayne perdió todo un edificio lleno de amigos y trabajadores de una de las filiales de Wayne Enterprises y está preocupado por el nivel de poder que tiene Superman. Al mismo tiempo, el empresario Lex Luthor intenta hacer ver al gobierno de Estados Unidos que estos alienígenas deben estar vigilados, pero al ver que sus esfuerzos no son tan exitosos como espera, hace que Batman y Superman se enfrenten. Ante una nueva amenaza, tendrán que unirse y junto a una misteriosa amazona, pelear por defender el planeta.

Las mitologías se nutren de ciertos elementos base, de ahí que se extiendan más allá del lugar en donde tienen su origen. Puedes contar cientos de historias, pero reconoces a los protagonistas porque hay rasgos de su personalidad que persisten. Intentar desaparecer estas características es el error que Zack Snyder comete una y otra vez. Y el asunto es que no se decide a hacerlo de una sola vez y de tajo, así que el espectador que ha leído cómics por 20 años reconoce situaciones que deberían satisfacer su hambre nerd, pero no lo logran. Los asistentes que no tengan esa experiencia, se perderán en un mal de referencias mal ejecutadas.

No debería ser sorpresa que un producto de Snyder sea una colección de postales, más que una película en forma. Su gran éxito sigue siendo Watchmen, de la que pudo haber aprendido algunas cosas. En cambio, parece que los planos para Batman v Superman salieron de Sucker Punch, su trabajo menos trascendente y al que más ruido se le llegó a hacer, con una historia bastante débil.

Es un tanto injusto sacar la tarjeta Marvel en cualquier momento: ellos llevan construyendo un universo desde 2008 y en este tiempo han lanzado una gran cantidad de cintas. El universo cinematográfico DC tiene dos, hasta ahora. Pero en Marvel todo comenzó con Iron Man, que estableció la atmósfera y personalidad que tendrían los siguientes ocho años. Lo malo: Man of Steel cumplió exactamente la misma función.

Entonces, los problemas que existieron en Man of Steel, siguen existiendo en Batman v Superman: una historia endeble a la que le habíamos tenido cierta fe cuando Chris Terrio (Argo) fue llamado para participar. Sin embargo, es muy notoria la presencia de David S. Goyer. Todas las malas decisiones, la insistencia de rozar solo la superficie del espíritu de los personajes y, en su lugar, poner EXPLOSIONES constantes, tristemente jamás se fueron. No es que no esperemos una golpiza espectacular. O varias. Pero no en lugar del desarrollo de quienes participan en la golpiza.

En 300, Snyder tuvo a favor que en sus manos estaba el storyboard de la película, que tuvo buenos actores y que fue un espectáculo que no se había visto antes. Y pudo haber aprovechado esa misma situación, pero no lo hizo o, mejor dicho, lo hizo a medias.

Batman V. Superman: Dawn Of Justice

El problema con Batman

Uno de los aspectos más atractivos de Batman es ver cómo funciona la mente de este psicótico que vive intentando apagar su sed de venganza cada vez que atrapa a un grupo de villanos. Es un héroe metódico que planea todos sus movimientos y que tiene planes de reserva a granel si algo falla. Sí, tiene cientos de gadgets, pero no servirían de nada en manos de alguien que no fuera el mejor detective del mundo y un estratega nato. Sin embargo, mucho de lo que pasa con Batman en la película es meramente circunstancial y, por momentos, el personaje contradice sus acciones de maneras muy desconcertantes.

Por otro lado, si se quiere construir un universo expandido ¿no habría sido mejor no decir que Batman lleva 20 años de actividad? Eso lo pondría como sexagenario en el momento en el que el villano de Justice League aparezca.

Wes for Publicity

El problema con Superman

Es el mismo Clark de la película pasada, ese que inexplicablemente se volvió reportero de uno de los diarios más respetados (con todo y que el papel ya no venda), después de pasar varios años como vagabundo. El mismo al que en realidad no vimos como Superman en Man of Steel, porque en cuanto se pone el uniforme, empieza a pelear con Zod. Aquí lo vemos… a través de una secuencia en la que se habla de él y contemplamos lo que dicen los noticiarios. Es decir, nunca hay una conexión con la gente que rescata. Es un héroe que puede escuchar transmisiones ultrasecretas, pero no puede evitar ciertas tragedias a pesar de estar presente.

BATMAN V SUPERMAN

El problema con Wonder Woman

Su problema podría ser una bendición: aparece por poco tiempo en la película y es una de las partes más disfrutables. Es toda una guerrera, una amazona y merecía mucha más acción y presencia ¿Por qué podría ser bueno? Porque en su propia película, que no será dirigida por Snyder, podrá desarrollar mucho más la personalidad de Diana.

Batman V. Superman: Dawn Of Justice

El problema con Lex Luthor

Casi puedo apostarles que será imposible ver una buena representación de Lex Luthor en cines, mientras haya gente que sienta que Gene Hackman debería ser la base. Sí, a pesar de que Snyder insiste una y otra vez en que esto es diferente, Luthor vuelve a ser una suerte de comic relief, pero mezclado con la nada atractiva personalidad del Eisenberg molesto de The Social Network. Es más, piensen en ese Mark Zuckerberg, pero con una voz sumamente desesperante, sin una motivación real para ir en contra de Superman, con conocimientos y capacidades inexplicables y obtendrán al nuevo Lex Luthor Junior.

sam_r6_v11d8_151012_17mj_g_r709f.520610.tif

El problema con la película

La historia es muy endeble y llena de momentos en lo que, sí, hay acción y explosiones, pero más a lo Michael Bay que a la Hermanos Russo. Los personajes no están desarrollados en lo más mínimo. Batman se salva un poco por la historia que conocemos, pero eso es gracias a la memoria del espectador y los cineastas no aportan mucho más.

Los conflictos son prácticamente inexistentes y volvemos a caer en uno de esos clichés en los que los personajes intentan comunicarse con su oponente justo antes de la pelea y el otro no quiere escuchar ¿Por qué? Bueno, porque no. Y estamos hablando de Batman, que es un héroe experimentado y Superman, quien quiere cambiar la percepción que tienen de él. Es decir, un par de personajes que tal vez deban escuchar otras opiniones.

Pero el mayor problema tiene que ver con esa actitud casi obsesiva de Snyder. En aras de querer realizar todo de manera diferente, los fans que han invertido décadas en estas historias, se sienten aislados, porque no reconocen a sus héroes. Al mismo tiempo, incluye momentos que esos fans reconocerán, pero que los menos experimentados descartarán encogiéndose de hombros. Y las razones para filmar esas escenas no son para nada ideales: tal parecería que, mientras que Goyer y Snyder revisaban el guión, ambos se gritaban el uno al otro

“¿Sabes qué vi una vez y estaba bien chingón? ¡ESTO!”

Y entonces, se mostraban un solo panel de un cómic, una escena de dos minutos de Smallville, un video en YouTube de gameplay de Arkham Knight.

sam_r7_v11d3_151015_24mj_g_r709f.613914.tif

Todos esos momentos son bastante emocionantes en sus respectivos medios. Pero lo que nunca tomaron en cuenta es que están apoyados en otros cómics, en series animadas y en las películas. Hay una razón por la que el sistema de peleas de los juegos de Arkham se vea así, tanto como hay razones para que Jim Gordon, Joker y Harley, por ejemplo, tengan esa personalidad en los juegos y series animadas ¿Son idénticos a sus primeras apariciones? No. Para nada. Pero tienen la esencia que los ha mantenido en la mente de los fans por varios años. Eso es lo que necesitas mantener, aunque hagas historias completamente separadas de otras encarnaciones.

Además, hay momentos que exigen un cierto conocimiento de las habilidades de los personajes, pero que el espectador promedio no tiene. Y no tiene por qué tenerlos, porque es, básicamente, la primera vez que se establece este universo en el cine y hay que informar al nuevo aficionado de lo que está pasando. Hay secuencias concebidas para ser las anclas de lo que viene en el universo cinematográfico DC, pero su ejecución no es la mejor y muchas personas saldrán muy confundidas de la sala.

Lo que sí sale bien

Los cameos, que no detallaré, siempre emocionan y hay más de uno en la película.

Los efectos especiales están cuidados y bien planeados y el diseño de los uniformes sigue siendo muy bueno, al punto en el que la combinación de ambos puede hacerte olvidar algunas malas secuencias. Puntos extra para los trajes de Wonder Woman y Batman, que son los mejores que han aparecido en cualquier encarnación.

Batman V. Superman: Dawn Of Justice

El final

Pero… regresemos a lo que dijimos al principio. Imaginar que ninguna de las otras encarnaciones ha existido. El veredicto final es que, aún si no existieran Batman Animated, Justice League Unlimited o Arkham City, Batman v Superman no es una buena película. Algunos de los hoyos en la trama tienen kilómetros de profundidad, algunas situaciones clave para la historia y para futuras películas, se dan por entendidas hacia un público que muy probablemente no tiene la información que sí poseen aquellos que han invertido varios años en la lectura de cómics, quienes, aunque no se admita, seguimos siendo los menos.

Lo que quiero decir es que, al final, el problema sigue siendo el mismo: la presencia de Zack Snyder y David S. Goyer en la toma de decisiones dentro del universo cinematográfico de DC, que por segunda vez ha demostrado que puede mostrar mucho espectáculo, pero con la cantidad mínima de sustancia, todo en dos y media horas de película que se sienten como cuatro. Y ninguna edición extendida podrá mejorarlo.

Batman v Superman se estrena mañana, 23 de marzo.

¡Comparte!

Plural: 3 Comentarios Añadir valoración

  1. Angel Fco dice:

    En serio Lex? Me has roto el corazón. Yo amo Man of Steel y esperaba que Batman v Superman fuera mucho mejor.
    Aún así la pienso ir a ver el día de estreno.

  2. Khal Mah dice:

    Muchas gracias por la reseña. Mañana veré la película, pero es decepcionante que el resultado final al parecer no esté a la altura de las (también muy exageradas) expectativas. Como dice el refrán: “no tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre” y al final del día para nadie era un secreto que las películas de Zack Snyder son espectáculos visuales hermosos, pero protagonizados por personajes nada entrañables en situaciones simplemente bobas.

  3. Vertebreaker dice:

    Desde el principio el gran problema ha sido David Goyer. Es un fulano cuyo trabajo es bastante irregular, y al que le debemos varias películas malas. En verdad no le puedo dar más de 7.5/10, y para estas alturas no me da mucha fe para la Justice League. A ver con qué salen en la versión extendida.

Deja un comentario