Murió Drácula. Murió Francisco Scaramanga. Murió Saruman. Murió Sir Christopher Lee

Resulta un tanto encantador el hecho de que, si le preguntas a alguien de tu familia quién es Christopher Lee (o si lo reconocen en una película), prácticamente cada generación tiene una referencia. Para mis abuelos, sin duda, era Drácula (aunque había vampiros alternativos interpretados por Abel Salazar y Germán Robles). Para mis papás, era Francisco Scaramanga, el Hombre del Revólver de Oro. Para mi generación, era el otro fetiche de Tim Burton y para la mayoría, era Saruman, de la saga de Lord of the Rings.

Pero saboreemos un poco eso. Estamos hablando de un hombre que fue el vampiro más famoso de todos los tiempos, villano de la saga Bond, fue Sherlock Holmes y el monstruo de Frankestein. Fue uno de los hechiceros más poderosos, estuvo casado 54 años con su esposa, fue el malvado Conde Dooku en las precuelas de Star Wars, prestó su voz para distintos proyectos, como LEGO The Hobbit, grabó cuatro discos y sonaba así:

Además, hablaba perfecto español y alemán

Pero si hay algo de lo que siempre voy a acordarme, es que a pesar de que era un tipo imponente, con una voz atemorizadora, también se daba tiempo de participar en proyectos en los que se reía de sí mismo, algo que es complicado de hacer para muchos y que Lee, con décadas de carrera, hacía alegremente. Vamos, tuvo una vida completa.

El anuncio a los medios se hizo hoy, pero el gran Christopher Lee murió el pasado domingo 7 de junio, así que si quieren celebrar su vida, escuchan sus discos (busquen en Spotify) o vean cualquiera de sus películas.

Vía The Independent

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