Reseña: Capitán América: Guerra Civil (sin spoilers)

en

Deténganme si han escuchado esto: un billonario atormentado por la muerte de sus padres combate el crimen enfundado en un traje peculiar, mientras que otro hombre, con fuerza sobrehumana y un traje rojo y azul, es parte de una serie de desastres en donde han sido lastimados civiles inocentes. Ambos personajes se enfrentan en una lucha épica, mientras un villano humano, común y corriente, mueve los hilos detrás del telón.

Sí, es la misma descripción que se podría aplicar a Batman v Superman: El Origen de la Justicia, aunque con una diferencia fundamental. Una es una colección de imágenes sin una conexión coherente. Y la otra es Capitán América: Guerra Civil.

En cualquier serie de películas, programas de televisión o en cómics, es inevitable que, si la historia retrata la vida de un grupo, llegará el momento en el que éste se fracture y peleen unos contra otros.

Cap-y-Tony

En Capitán América: Guerra Civil, eso es justo lo que pasa, pero no sucede de la nada. Los rencores entre los distintos personajes han estado apareciendo desde Los Vengadores. Desde ese momento, Tony Stark resiente la atención que le puso su padre a Steve Rogers, una suerte de hermano mayor (muy mayor) contra el que siempre sufrió comparaciones. Esa no es la única pelea que tiene Tony: la otra es contra sí mismo, como fue establecido desde la película que estableció el Universo Cinematográfico de Marvel, cuando Stark renuncia a seguir haciendo armas, para no volver a lastimar a nadie. Claro, eso es imposible cuando vistes el equivalente a un tanque, lleno de gadgets y armamento.

Luego, está el eterno rencor de Thunderbolt Ross en contra de los superhumanos y el constante miedo a que un día serán incontrolables, el mismo miedo que lo orilla a crear a Abomination en El Increíble Hulk y, suponemos, a buscar tener un puesto de alto rango dentro del gobierno para hacer “algo”. Así que llevamos ocho años, desde el estreno de Iron Man, involucrados con estos personajes.

La historia en Capitán América: Guerra Civil (que en realidad debería llamarse Los Vengadores: Guerra Civil) es que todos esos rencores, todas las diferencias, todos los desencuentros, saldrán a flote de nuevo debido a las decisiones que han tomado como equipo desde Los Vengadores. La destrucción y pérdida de vidas es importante, además de que se plantea la eterna pregunta: ¿hay peores villanos porque existen superhéroes más fuertes?

Winter-Soldier

Obviamente, los héroes no salen a pelear entre ellos después de una junta con el Secretario de Defensa Ross. Eso no es suficiente. En los avances, si vieron por lo menos un par, saben que ocurre un atentado y que, aparentemente, Bucky Barnes está detrás de ello, así que eso le añade una nueva capa de conflicto a las relaciones entre Steve Rogers y Tony Stark y, eventualmente, a las facciones que se forman a partir de ello.

Como en el caso de La Era de Ultrón, el nombre “Guerra Civil” hace referencia a un maxievento en los cómics de Marvel en los que la película está basada ligeramente. Muy ligeramente, pero con claras referencias. En el caso Guerra Civil, el registro de metahumanos de las historietas es reemplazado por Los Acuerdos de Sokovia, una manera de limitar el campo de acción de Los Vengadores. Tony está de acuerdo, debido a la historia de fallas que ha tenido el grupo. Steve está en desacuerdo, porque han caído más de una vez en la trampa de trabajar en el lado incorrecto y el control por parte de los gobiernos del mundo significaría que podría pasar de nuevo.

Además, detrás de varios de los detonantes de la pelea entre los dos bandos, está Zemo, un humano regular que, mediante manipulación e ingenio, desvía a los personajes de su camino y ello provoca que la animosidad siga creciendo.

La receta suena a que tiene demasiados ingredientes para que funcione, pero ahí es en donde entra el equipo de Joe y Anthony Russo, los directores, y la dupla de Christopher Markus con Stephen McFeely, los guionistas. Entre los cuatro, nos han dado ejemplos de lo que se puede hacer en el MCU, con episodios de Agent Carter y una de las mejores películas de Marvel, Capitán América y El Soldado del Invierno.

CWD0210_v006_010101

La razón es de llamar la atención para el resto de los participantes de la industria del cine de superhéroes. En lugar de tomar imágenes emblemáticas y unirlas bajo una premisa endeble, el equipo crea películas. El Soldado del Invierno es cine de espías, Guerra Civil es una historia de conflicto político. Cuando ya han establecido esa base, entonces agregan a los superhéroes. Puede sonar banal, pero esa es una de las razones por las que Guerra Civil funciona, porque la historia está justificada, los conflictos son reales (dentro de ese universo) y cada uno de los participantes tiene su momento para brillar.

Las secuencias de acción son casi perfectas. Hay persecuciones a alta velocidad que, además, añaden el nivel extra de hacerlo con superpoderes. El enfrentamiento entre ambos bandos (el Team Cap y el Team Iron Man) explota al máximo las fortalezas de cada uno de los integrantes y no hay un momento en el que la emoción se detenga, pero sabes perfectamente qué está pasando en la pantalla, una especialidad de los directores.

Los Russo, además, no niegan sus orígenes y la cinta está llena de humor, algo que en realidad no se refleja en los avances. Entre los éxitos del dúo están dos series de TV emblemáticas en un nuevo estilo de comedia: Arrested Development y Community. A esta última, como en El Soldado del Invierno, los directores le hacen un homenaje directo que los fans agradecen.

Spidey

Pero, como todos sabemos, el cameo referente a Community no es el único. El nuevo Spider-Man participa en una parte de la película y, de hecho, es una aparición más extensa de la que cualquiera esperaba. Esto no es importante solo por su presencia, sino porque termina de consolidar la relación entre Marvel Studios y Sony, algo que sonaba imposible hasta hace un par de años, al punto en el que una serie de frases usada en distintas ocasiones en la trama, parece hacer referencia a Spidey. A diferencia de la tristemente célebre corrida de Andrew Garfield en el papel, cada vez que Peter Parker está en pantalla, es un momento de celebración. Aunque en menor medida, sucede lo mismo con Black Panther, de quien seguramente sabremos mucho más cuando se estrene su película en solitario.

Team-Iron

Otro aspecto importante, es que queda establecido que no siempre es necesario un villano omnipotente con cientos de secuaces para poner en riesgo la estabilidad del mundo. En ese sentido, esta película es muy similar a Batman: El Caballero de la Noche, en donde Joker puede poner en jaque a toda una ciudad “con solo algo de gasolina y unos fósforos”. En este caso, nos recuerda que estos superhéroes son falibles, que en muchas ocasiones no pueden confiar ni siquiera en su propia visión del mundo y que no son dioses.

Guerra Civil logró lo que había intentado La Era de Ultrón: mantener un universo en el que estos personajes son necesarios, otorgarles poderes inimaginables y que al mismo tiempo mantengan una cierta vulnerabilidad, pero sin olvidar dos elementos muy importantes. Primero, que la historia debe tener sentido y luego, que debe entretener a espectadores de todas las edades. La historia en la que va a culminar todo, incluyendo a Guardianes de la Galaxia y los brevísimos cameos de Thanos, está en manos del mismo equipo que Guerra Civil y, con esta entrega, se ha vuelto garantía de entretenimiento sin fin para muggles y para fans a ultranza. En los Russo confiamos.

Deja un comentario