¡Una mixtape de Navidad!

Hice una cinta navideña. Nadie la quiso, porque el cartucho anticuado que la contiene no cabe en ningún iPod. La guardé en un cajón. Hice un CD-R navideño, pero no me alcanzaron las copias para regalarlo a toda la gente a quien quería que llegara. Por eso, mejor hice una playlist en Mongo. Porque me gusta hacer regalos y lo que más me gusta regalar son canciones. Así de cursi soy. Así de asombroso y jodidamente genial soy.

Hay canciones para toda ocasión. Pero tonadillas de Navidad, sobran. ¿Por qué no, entonces, hacer mi propia recopilación de sonidos decembrinos? Que sea, dije, y acá la presento. Aplica, supongo, para todas las fiestas bonitas de la temporada como el Jánuca (que terminó hace unos días) o el Festivus. Para todos los espíritus de las Navidades pasadas, presentes y futuras. ¡Música, maestro! No hay un orden específico en la lista:

The Three Wise Men, Thanks for Christmas
No son otros que XTC (gigantes del pop, donde los haya) en disfraz de Reyes Magos. Lanzaron este single en 1983 y lo firmaron como Kasper, Melchior y Balthazar. Andy Partridge alguna vez explicó que le interesaban las fiestas alrededor de la Navidad por las tradiciones de la Inglaterra rural, sobre todo las representaciones teatrales de mummers, actores amateurs que continúan con la tradición del juglar del medioevo y que mantienen paganas las fiestas de diciembre. Mummer  es, de hecho, el título del LP que XTC lanzó en el verano de 1983.

Martin Newell, Christmas in Suburbia
Este aparece en uno de esos discos que me parecen perfectos, de los que entran en mis ocasionales listas ociosas de “los discos sin los que vivir sería una mierda.” Newell, el Salvaje de Wivenhoe, es un maldito genio, un excéntrico inglés de libro, poeta, músico y escritor. Es parte también de proyectos geniales como The Cleaners From Venus y The  Brotherhood of Lizards. Con Christmas in Suburbia logró otro de sus grandes himnos, esta vez para la fiesta moderna del solsticio de invierno. El álbum (y, por tanto, la canción que forma parte de esta playlist navideña) fue producido por, justamente, Andy Partridge de XTC.

Ryan Hamilton, Christmas Falls
El powerpopero tejano fue la Gran Revelación de 2015, la estrella que siguen los magos, aquel que los profetas decían, el que… lo siento, ustedes saben. Disculpad si estoy rizando el rizo: no soy yo, son las fiestas. Culpo a las circunstancias. Pero, en serio, Ryan Hamilton hizo la música más brillante de este año oscuro, grabó un disco perfecto (Hell of a Day) y un EP navideño. Y seguirá haciendo ruido, en gerundio. No hay que perderlo de vista.

Galaxie 500, Listen the Snow is Falling
Original de Yoko Ono, lado B de aquel famoso single festivo anti-guerra de John Lennon, y una obra maestra – la verdad sea dicha. Esta versión de los gigantescos Galaxie 500 es, sin embargo, la versión definitiva, la evolución de las especies, el producto terminado. No puedo no amar al grupo de Cambridge, Massachusetts. Son la pasta. Se nota acá: lograron hacer una canción übernavideña guitarrera atmosférica cojonuda sin perder ni un poco de melodía y espíritu decembrino. Naomi Yang, Dean Wareham, Damon Krukowski: los quiero, chicos.

Low, Just Like Christmas
Y toca turno a Low, hija pródiga de Galaxie 500. El grupo de Duluth, Minessota, hace una música que me tiene bien tomada la medida y me agarra, cada vez, con la guardia baja y me golpea a base de acordes sencillos y arreglos mínimos, pero melodías increíbles. Esta canción aparece en el EP Christmas que editaron en 1999 y, ya escucharán ustedes, pero es irresistible. Debería convertirse en un jingle  institucional. Dudo que, incluso así, perdiese un poquito de su encanto.

Carla Thomas, Gee Whiz It’s Christmas
Pongámonos soul. ¿Hay sonido más vital que este? La Reina del Soul de Memphis se anotó otro hit  con este título que referencia a su más grande éxito (el “gee whiz” se convirtió en su marca registrada) y que lo tiene todo: una letra que da ganas de fiestear junto a un pino lleno de esferas, un ritmo que hace inevitable -al menos- aquel Movimiento-De-Pie-Que-Logran-Las-Grandes-Canciones y una melodía que puede cantarse a todo pulmón y después de varios alipuses la noche del 25 de diciembre. Gee whiz!

The Emotions, What Do the Lonely Do at Christmas?
¡Más soul! The Emotions era uno de los grupos estelares de Stax en los 70 y acá se nota por qué. ¿No es una grabación excelsa? Y triste, carajo. Pero emocionantísima. Los corazones rotos no respetan fechas y el tema de la soledad en Navidad ha inspirado varias canciones. Para mí, ninguna logra lo que esta. La canción nunca cae en lo plañidero y mantiene una tensión que -irónicamente- se logra por los cascabeles que hacen referencia a la festividad y, claro, por esa intensidad vocal. Genial, he dicho.

Mike Love, (You’ll Never Be) Alone on Christmas Day
El beach boy que siempre me cayó peor (pero también el que dio vida a muchas de sus mejores canciones con su distintivérrima voz) regrabó recién esta canción que ya había intentado el grupo en 1977 y le salió exquisita. Y es que aunque él fue el que siempre renegó de Pet Sounds y los experimentos de Brian Wilson, ha reconocido en últimas fechas que ese es justo el sonido que todos amamos de los Beach Boys, el que ha trascendido más allá del pop surf de sus inicios. Este es un temazo enfermo, un  hit  (que debería ser) descomunal.

UK Subs, Auld Lang Syne
De este grupo (originalmente llamado UK Subversives) siempre me ha gustado su balanceo entre el pub rock más agreste y el punk más militante. Los comandados por Charlie Harper dieron su toque a este clásico escocés de fin de año (o de despedida, en general), una de las canciones más tradicionales de la temporada. Originalmente fue un poema de Robert Burns (1788) y luego se le cantó usando la melodía de una vieja canción folk. La Historia y la Música son dinámicas y se mueven al ritmo de los humanos, por lo que versiones como esta tienen perfecto sentido y emoción.

The Vandals, Oi! To The World
¡Más punk! Porque no hay razón no para hacerlo, estos californianos pusieron nervio y poder a la Navidad. Grabaron, de hecho, todo un disco sobre el tema, con la interjección punk por excelencia tomando el lugar de la palabra “joy” en una de las frases hechas más repetidas en estas fiestas. El disco está bastante bien, dicho sea de paso. La Navidad, ya se ha visto, es parte de todas las culturas… y subculturas. Hay una versión posterior de No Doubt pero, la verdad, me quedo con la original. ¡Oi a todos ustedes!

Dropkick Murphys, The Season’s Upon Us
Los de Boston hacen música perfecta para cantar voz en cuello/birra en mano. Es el caso de este himno de Festivus que podría explicar cualquier fiesta navideña: siempre algo puede salir mal y saldrá mal. Con todo, no hay como estar entre familia y amigos. Esta hay que berrearla, de preferencia en coro y bien ajumado, después de medianoche, con la sangre repleta de bocks y la barriga de pavo y jamón. Una genialidad.

Harvey Danger, Sometimes You Have To Work on Christmas
La desolación navideña existe y es más común de lo que creemos. Y no es una cuestión de espíritu Scrooge, no: a veces las circunstancias son más fuertes. A veces hay que trabajar en Navidad. Y se siente del carajo. Esta canción es la crónica de uno de esos días fatídicos en una Seattle de calles vacías, locales cerrados y gente con resaca que decidió no salir de casa. Pero el mundo sigue y mucho tienen que ver los valientazos que, ay, trabajan en Navidad. Esta va por ellos. ¡Cin cin!

Colin Swan, Stoned Soul Christmas
Pocos músicos se resisten a hacer una canción de Navidad. Motivos hay muchos. El gran Colin Swan tampoco le hizo el feo a la posibilidad de festejar tiempos de renovación con este tributo guitarrero a las luces, las esferas y las estrellas. Swan fue guitarrista y cantante de Direct Hits, grupazo de mod revival, y fundó tiempo después su propio sello disquero, Blaamm! Records. Esta canción apareció en un CD sampler que se regaló en 2004 en un concierto en The Cavern, en Liverpool, por lo que no es fácil de conseguir. Disfrutad, que lo vale.

Big Star, Jesus Christ
De Big Star me gusta todo. Todo. No hay banda que me guste más (bueno sí, pero muy pocas.) Me gusta incluso esta, que es una de esas canciones que me salto a veces cuando pongo el disco. Razones hay. Pero es una tonada infalible, pegadiza, híper-Big Star, muy navideña, que raya en lo cursi. Genial, la verdad.

¡Felices fiestas, chavales! Pasadlo en grande.

Y recuerden: BE EXCELLENT TO EACH OTHER. ¡Abrazo de Jánuca, de Festivus, de Navidad!

C/S.

Un comentario Añadir valoración

  1. Doctor Ralf dice:

    Esteban, la lista está perfecta. Hay cosas que no se habrían ocurrido, material nuevo que no conocía, y las dos primeras son más que perfectas.

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